Este 4 de noviembre, la Asociación Bomberos Voluntarios de Puerto Madryn cumple 65 años desde su creación en 1961. Su historia está atravesada por el compromiso de los vecinos, la refundación de 1973, la tragedia de 1994 en la que murieron 25 bomberos y cadetes, y un proceso de reconstrucción y crecimiento que continúa hasta la actualidad.
La Asociación Bomberos Voluntarios de Puerto Madryn celebra este miércoles 4 de noviembre sus 65 años de historia. Una trayectoria que comenzó en 1961 por iniciativa de un grupo de vecinos y que, con el paso del tiempo, se convirtió en parte fundamental de la identidad de la ciudad.
Desde sus primeros pasos, la institución atravesó dificultades económicas y organizativas, una refundación decisiva y uno de los episodios más dolorosos de la historia de Puerto Madryn: la tragedia del 21 de enero de 1994, cuando 25 bomberos y cadetes perdieron la vida mientras combatían un incendio rural.
Hoy, seis décadas y media después de su creación, Bomberos Madryn continúa creciendo con nuevas generaciones de voluntarios, inversiones en equipamiento, renovación de móviles y proyectos de ampliación de infraestructura.

Cómo nació Bomberos Voluntarios de Puerto Madryn
La historia comenzó el 4 de noviembre de 1961, cuando un grupo de vecinos, impulsado por la Cámara de Comercio, decidió organizarse para dar respuesta a una necesidad que tenía la ciudad: contar con un cuerpo de bomberos preparado para combatir incendios.
En aquella época, Puerto Madryn era una localidad mucho más pequeña, pero el crecimiento de la actividad comercial hacía cada vez más necesario disponer de un servicio organizado de emergencias.
La iniciativa permitió conseguir un terreno y construir el primer cuartel en poco más de un año.
Sin embargo, la institución enfrentaba un desafío fundamental: conformar un Cuerpo Activo de voluntarios.
Entre los primeros jóvenes que asumieron esa responsabilidad estuvieron los hermanos Fernando, Luján y René Barrientos, quienes tenían poco más de veinte años y participaron de los intentos iniciales por poner en funcionamiento el servicio.
A pesar del esfuerzo de aquellos vecinos, las dificultades materiales, económicas y organizativas terminaron interrumpiendo la primera etapa institucional.
1973: el incendio que impulsó la refundación
La necesidad de contar con un servicio de bomberos continuaba presente en Puerto Madryn.
En 1973, un importante incendio en una fábrica textil volvió a poner en evidencia la urgencia de reorganizar la institución.
Ese episodio fue determinante para impulsar su refundación.
Dos personas tuvieron un papel central en esta nueva etapa: Pedro Martín Capizzi, un bombero experimentado y retirado del cuartel de Villa Domínico, y Miguel Guerriera, un joven que representaba a un grupo de vecinos con experiencia en los bomberos de General Sarmiento, en San Miguel.
A partir del trabajo conjunto se conformaron una nueva Comisión Directiva y un nuevo Cuerpo Activo.
La refundación permitió consolidar progresivamente el servicio y sentó las bases de la organización que continuaría desarrollándose durante las décadas siguientes.

21 de enero de 1994: la tragedia de los 25 bomberos
Uno de los capítulos más dolorosos de la historia de Bomberos Madryn ocurrió el 21 de enero de 1994.
Ese día, un incendio rural registrado en la estancia Gallastegui, ubicada aproximadamente a 12 kilómetros al oeste de Puerto Madryn, terminó con la vida de 25 bomberos y cadetes que habían acudido a combatir las llamas.
La tragedia conmocionó a toda la ciudad y dejó una huella imborrable en las familias, los compañeros y la comunidad.
También se convirtió en uno de los acontecimientos más dolorosos de la historia del sistema de bomberos voluntarios de Argentina.
La pérdida de los 25 integrantes representó un antes y un después para la institución.
Además del impacto humano, la tragedia puso en evidencia la necesidad de revisar los procedimientos de intervención en incendios rurales, fortalecer la capacitación y mejorar las condiciones de seguridad del personal.
A partir de aquel episodio, la preparación integral, las técnicas de combate, el equipamiento y la seguridad operacional adquirieron una importancia cada vez mayor.

Para la Asociación Bomberos Voluntarios de Puerto Madryn, continuar después de semejante pérdida significó uno de los desafíos más grandes de su historia.
La institución debió reconstruirse sin perder de vista la memoria de quienes fallecieron en cumplimiento del deber.
Treinta y dos años después, el recuerdo de los 25 bomberos y cadetes continúa siendo una parte fundamental de su identidad.

La reconstrucción y el crecimiento después de 1994
Con el paso de los años, Bomberos Madryn avanzó en un proceso de fortalecimiento institucional y profesionalización de su servicio.
La formación permanente del personal, la incorporación de nuevas herramientas y la modernización de los procedimientos se convirtieron en pilares de su desarrollo.
La institución también profundizó la especialización de sus integrantes para mejorar la capacidad de respuesta frente a diferentes tipos de emergencias.
Este crecimiento estuvo acompañado por distintas comisiones directivas que impulsaron inversiones, renovación de equipamiento y mejoras en la infraestructura.
La continuidad de esas políticas permitió proyectar el funcionamiento del cuartel y adaptarse a las nuevas necesidades de una ciudad en constante expansión.
Nuevos móviles y equipamiento para responder a las emergencias
Durante los últimos 15 años, la Asociación Bomberos Voluntarios de Puerto Madryn concretó importantes inversiones para renovar su parque automotor y fortalecer su capacidad operativa.
Entre las principales incorporaciones se destacan los móviles 1 y 2, dos vehículos pesados urbanos.
Uno de ellos cuenta con equipamiento integral para rescate vehicular, especialmente preparado para intervenir en accidentes de tránsito y emergencias sobre rutas.
También se incorporó el móvil 4, un Mercedes-Benz Zetros, destinado a ampliar los recursos operativos de la institución.
A estas unidades se suma un minibús para el transporte de personal, que facilita el traslado de integrantes del Cuerpo Activo.
Otro de los avances previstos es la llegada de una nueva autobomba cisterna de última generación, que permitirá fortalecer la capacidad de respuesta ante incendios.
Además, se realizaron trabajos de recuperación de los móviles 25 y 19, con la participación y el esfuerzo del propio personal.
La renovación del parque automotor se complementa con la adquisición de herramientas y equipamiento especializado, junto con la capacitación permanente de los bomberos.

La ampliación del cuartel y el proyecto del Destacamento Oeste
El crecimiento de Puerto Madryn también representa nuevos desafíos para el servicio de bomberos.
La expansión urbana, la aparición de nuevos barrios y el aumento de la población requieren una planificación constante para garantizar respuestas adecuadas ante las emergencias.
En ese contexto, la institución avanzó con mejoras en su cuartel central.
Una de las inversiones realizadas fue la incorporación de un terreno lindero, destinado a una futura ampliación de las instalaciones y a la generación de nuevos espacios operativos.
Otro de los proyectos destacados es la construcción del Destacamento Oeste.
La iniciativa busca mejorar la cobertura en un sector de la ciudad que registra una importante incidencia de incendios en viviendas, en un contexto donde también existen situaciones de vulnerabilidad social.
El nuevo destacamento permitirá ampliar la presencia territorial del servicio y mejorar las condiciones de respuesta ante emergencias en esa zona.

Los jóvenes que mantienen viva la vocación de servicio
Uno de los aspectos destacados de la actualidad de Bomberos Madryn es la incorporación de nuevos aspirantes al Cuerpo Activo.
En un contexto nacional en el que distintas asociaciones enfrentan dificultades para renovar sus planteles, la institución local mantiene una buena tasa anual de ingresantes.
La mayoría son jóvenes de Puerto Madryn que deciden asumir voluntariamente el compromiso de capacitarse y prepararse para intervenir ante situaciones de emergencia.
Esta renovación generacional permite dar continuidad a una historia que comenzó con aquellos primeros vecinos de 1961 y que se consolidó con la refundación de 1973.
También representa la continuidad del esfuerzo de quienes, después de la tragedia de 1994, trabajaron para reconstruir y fortalecer la institución.
La formación de nuevos bomberos es uno de los pilares para garantizar el futuro del servicio.

El acompañamiento de una ciudad que creció junto a sus bomberos
A lo largo de sus 65 años, la Asociación Bomberos Voluntarios de Puerto Madryn mantuvo un vínculo estrecho con la comunidad.
El acompañamiento de vecinos, instituciones, empresas y la Municipalidad fue fundamental para sostener el funcionamiento del servicio y concretar inversiones.
Desde sus orígenes, la historia de Bomberos Madryn estuvo vinculada al compromiso colectivo.
Primero fueron los comerciantes y vecinos que impulsaron su creación. Luego llegaron quienes trabajaron por su refundación y las generaciones que asumieron el desafío de mantener la institución en funcionamiento.
Actualmente, ese acompañamiento continúa siendo importante para avanzar con nuevas obras, renovar equipamiento y fortalecer la preparación del personal.
65 años de historia, memoria y compromiso con Puerto Madryn
Este 4 de noviembre de 2026, la Asociación Bomberos Voluntarios de Puerto Madryn cumple 65 años desde su creación.
Su historia reúne momentos de crecimiento, dificultades, reconstrucción y una tragedia que permanece en la memoria colectiva de la ciudad.
La pérdida de los 25 bomberos y cadetes en 1994 ocupa un lugar central en esa trayectoria, tanto por su impacto humano como por las transformaciones que impulsó en la preparación y seguridad del personal.
Hoy, la institución continúa proyectándose hacia el futuro mediante nuevas inversiones, capacitación permanente, renovación de móviles y ampliación de infraestructura.
Con nuevas generaciones que se incorporan al servicio y una ciudad que sigue creciendo, Bomberos Madryn mantiene vigente el compromiso que dio origen a la institución en 1961: proteger a la comunidad y estar preparada para responder ante las emergencias.
Sesenta y cinco años después, la vocación de servicio continúa siendo el motor de una institución que forma parte de la historia y la identidad de Puerto Madryn.

