La Cámara de Apelaciones confirmó la condena contra una comerciante que acusó públicamente a una mujer de haberle robado $200.000. La acusación se difundió cientos de veces en Facebook, pero nunca pudo comprobarse. Además de pagar una indemnización, deberá publicar una rectificación y mantenerla fijada durante 15 días.
Una comerciante de Puerto Madryn deberá pagar $2.450.000 más intereses por difamar a una vecina a través de Facebook. La decisión fue confirmada por la Cámara de Apelaciones, que ratificó la sentencia de primera instancia por los daños ocasionados a la mujer.
El caso comenzó con una acusación de robo que se difundió en redes sociales y terminó en una demanda civil por daños y perjuicios.
La Justicia también ordenó que la comerciante publique una rectificación en Facebook y la mantenga fijada durante 15 días.
La acusó de robarle $200.000 y publicó su foto en Facebook
El conflicto se originó cuando la comerciante advirtió que habían desaparecido fondos de su cuenta bancaria.
Según manifestó, a partir de información que habría recibido de una billetera virtual, llegó a la conclusión de que una vecina le había clonado la tarjeta de débito y sustraído $200.000.
Sin embargo, en lugar de esperar los resultados de una investigación, decidió realizar una acusación pública.
La mujer utilizó su perfil personal de Facebook y la cuenta comercial de su local de indumentaria para señalar a la vecina como responsable del supuesto robo.
Además, publicó su nombre, apellido y fotografía.
La acusación tuvo una importante repercusión: fue compartida aproximadamente 350 veces y recibió más de 200 comentarios.
Entre las respuestas aparecieron mensajes que proponían escrachar a la mujer acusada e incluso tomar represalias.
Al día siguiente, la comerciante volvió a publicar mensajes en los que la llamó “chorra” y amenazó con arruinarla.
La denuncia penal fue archivada y el robo nunca pudo probarse
La comerciante también presentó una denuncia penal por estafa.
Como parte de la investigación, la Fiscalía ordenó un allanamiento en el domicilio de la vecina acusada y el secuestro de dispositivos electrónicos.
Sin embargo, la investigación penal fue archivada y no se logró acreditar la acusación.
Según la información judicial, la empresa de pagos involucrada no respondió los pedidos de información realizados durante el proceso.
Ante esta situación, la mujer que había sido señalada públicamente decidió iniciar una demanda civil por daños y perjuicios.
El reclamo se centró en las consecuencias que le provocaron las publicaciones y la exposición de su identidad en redes sociales.
La Justicia ordenó pagar $2.450.000 más intereses
El 19 de marzo de 2026, el Juzgado Civil y Comercial N.º 1 de Puerto Madryn hizo lugar a la demanda.
La sentencia condenó a la comerciante a pagar una indemnización total de $2.450.000 más intereses.
El monto quedó distribuido de la siguiente manera:
- $2.400.000 por daño moral.
- $50.000 por gastos notariales.
Además, la Justicia ordenó publicar una rectificación en Facebook y mantenerla fijada durante 15 días.
De esta manera, la reparación no quedó limitada al pago de dinero, sino que también incluyó una medida destinada a corregir públicamente la acusación difundida.
La Cámara de Apelaciones confirmó la condena
La mujer afectada apeló la sentencia porque consideró que la indemnización debía ser mayor.
También solicitó que la rectificación se publicara en diarios impresos, además de Facebook.
Sin embargo, la Cámara de Apelaciones de Puerto Madryn, integrada por los jueces Heraldo Enrique Fiordelisi y Julián Emil Jalil, rechazó el recurso y confirmó la decisión de primera instancia.
Los magistrados consideraron que la reparación debía guardar proporción con el medio utilizado para difundir las acusaciones.
Por ese motivo, mantuvieron la obligación de publicar la rectificación en Facebook, pero descartaron extenderla a medios gráficos.
Así, quedó confirmada la indemnización económica y la obligación de mantener visible la rectificación durante 15 días.
Las consecuencias de acusar públicamente a alguien en redes sociales
El fallo vuelve a poner en discusión los límites de las publicaciones en redes sociales y la responsabilidad por los daños que pueden provocar las acusaciones públicas.
En este caso, la comerciante identificó a una vecina como responsable de un supuesto delito y difundió su imagen ante cientos de personas.
Sin embargo, la acusación no pudo ser acreditada en la investigación penal.
La posterior demanda civil permitió analizar las consecuencias de esa exposición pública y establecer una reparación por el daño moral ocasionado.
El caso también muestra que una publicación en redes sociales puede tener consecuencias judiciales cuando afecta los derechos de otras personas.
La libertad de expresión no elimina la responsabilidad por los daños que puedan generar determinadas afirmaciones.
En Puerto Madryn, esta situación terminó con una condena de más de $2,4 millones y una rectificación obligatoria en la misma plataforma donde se difundieron las acusaciones.
Lo que comenzó como una publicación en Facebook terminó en una sentencia judicial que obliga a reparar el daño causado.

