Un caso ocurrido en una escuela secundaria de Lomas de Zamora encendió las alarmas sobre el uso de inteligencia artificial para generar imágenes sexuales sin consentimiento. La Justicia investiga a cuatro adolescentes y analiza cómo se creó y difundió el material que afectó a unas 50 estudiantes.
El avance de la inteligencia artificial abrió nuevas posibilidades tecnológicas, pero también generó preocupación por su utilización para cometer hechos de violencia digital.
Un caso ocurrido en Lomas de Zamora, provincia de Buenos Aires, volvió a poner el tema en debate después de que se denunciara la creación y difusión de imágenes sexuales falsas de alumnas de una escuela secundaria.
La investigación judicial involucra a cuatro adolescentes de 15 años y tiene como víctimas a unas 50 estudiantes del Colegio Modelo Lomas.
Las imágenes habrían sido creadas mediante herramientas de inteligencia artificial a partir de fotografías reales de las alumnas, sin su consentimiento.
El caso plantea interrogantes sobre los límites del uso de estas tecnologías, la responsabilidad de quienes generan y comparten el contenido y las consecuencias que puede provocar la violencia digital entre jóvenes.
Qué pasó en la escuela de Lomas de Zamora
La situación salió a la luz a comienzos de octubre, cuando familias y estudiantes denunciaron la circulación de imágenes sexuales falsas de alumnas del establecimiento.
Según la información difundida sobre el caso, el material habría sido compartido entre estudiantes y publicado en páginas de contenido pornográfico junto con datos reales de las adolescentes.
Además, se investiga si algunas de esas imágenes fueron comercializadas.
A partir de las denuncias, la Justicia avanzó con una investigación que involucra a cuatro adolescentes de 15 años.
En ese marco, se ordenaron allanamientos y se secuestraron teléfonos celulares, computadoras y otros dispositivos electrónicos.
El objetivo es determinar cómo se generaron las imágenes, quiénes participaron en su elaboración y de qué manera fueron difundidas.
También se busca establecer si un adulto intervino en el pago de la herramienta tecnológica que habría sido utilizada para producir el material.
Por el momento, esa posible participación continúa bajo investigación.
Cómo se utiliza la inteligencia artificial para crear imágenes sexuales falsas
Las herramientas de inteligencia artificial permiten generar o modificar imágenes mediante sistemas capaces de reproducir características visuales de personas reales.
En algunos casos, estas tecnologías pueden utilizar fotografías comunes para crear contenido sexual falso, haciendo que una persona parezca protagonizar una imagen que nunca existió.
Este tipo de manipulación suele vincularse con los llamados deepfakes, contenidos sintéticos o alterados mediante inteligencia artificial.
Sin embargo, no todas las plataformas permiten producir imágenes sexuales. Muchas incorporan restricciones destinadas a impedir la generación de este tipo de material.
Otras herramientas pueden facilitar la manipulación de fotografías y, en determinados casos, requieren suscripciones pagas.
Precisamente, uno de los puntos que investiga la Justicia en Lomas de Zamora es si un adulto habría financiado el acceso al servicio utilizado por los adolescentes.
La difusión de imágenes falsas también genera violencia
Uno de los aspectos más preocupantes de estos casos es que el daño no termina con la creación de las imágenes.
Cuando el contenido comienza a circular por grupos de mensajería, redes sociales o sitios de internet, la exposición de las víctimas puede multiplicarse.
Además, una vez difundido, resulta difícil controlar quiénes acceden al material o evitar que vuelva a compartirse.
En el caso de adolescentes, las consecuencias pueden ser especialmente graves.
La exposición pública, el hostigamiento y la vulneración de la intimidad pueden afectar sus vínculos personales, su bienestar emocional y su vida escolar.
Por eso, la violencia digital no debe minimizarse como una broma entre compañeros.
Aunque las imágenes sean falsas, la exposición y el daño que pueden provocar son reales.
La problemática también alcanza a quienes comparten o comercializan este tipo de contenido, ya que su difusión contribuye a ampliar la vulneración de los derechos de las personas afectadas.
Qué dice la legislación argentina sobre la violencia digital
En Argentina, la Ley 27.736, conocida como Ley Olimpia, incorporó la violencia digital o telemática contra las mujeres a la Ley 26.485 de Protección Integral.
Esta normativa reconoce distintas formas de violencia ejercidas mediante tecnologías de la información y la comunicación.
Entre ellas se encuentra la difusión no consentida de material íntimo real o editado que se atribuya a una persona.
La legislación permite abordar estas situaciones desde la protección de derechos, aunque no significa que toda conducta contemplada constituya automáticamente un delito penal específico.
La eventual responsabilidad penal depende de los hechos investigados, las características del material, las personas involucradas y las normas que correspondan aplicar.
Cuando se trata de menores de edad, también deben considerarse las disposiciones del régimen penal juvenil y las medidas de protección destinadas a las víctimas.
En el caso de Lomas de Zamora, será la investigación judicial la que determine las responsabilidades correspondientes.
Qué hacer ante un caso de violencia digital en Chubut
La creación o difusión de imágenes íntimas falsas también puede afectar a adolescentes y adultos de cualquier localidad de Chubut.
Ante una situación de estas características, es importante buscar acompañamiento y realizar la denuncia correspondiente.
Las personas afectadas pueden acercarse a una comisaría o a una fiscalía para denunciar lo ocurrido y solicitar orientación.
También resulta importante conservar las pruebas disponibles, como capturas de pantalla, mensajes, enlaces, nombres de usuario y otros datos que permitan identificar cómo circuló el contenido.
Sin embargo, no se recomienda reenviar ni descargar imágenes sexuales que involucren a menores de edad para intentar reunir pruebas. En esos casos, es preferible preservar los enlaces y la información de contexto, y solicitar instrucciones a las autoridades.
Si la situación ocurre dentro de una institución educativa, también es importante informar a sus responsables para que puedan intervenir y activar las medidas de acompañamiento necesarias.
La prioridad debe ser proteger a las víctimas, evitar nuevas exposiciones y facilitar la investigación.
Un problema que involucra a familias, escuelas y plataformas digitales
El caso de Lomas de Zamora volvió a poner sobre la mesa una problemática que crece junto con el acceso a nuevas herramientas tecnológicas.
La inteligencia artificial puede utilizarse para estudiar, trabajar, crear contenidos y desarrollar nuevas soluciones. Sin embargo, su uso indebido también puede convertirse en una herramienta de hostigamiento y vulneración de derechos.
Por eso, resulta fundamental promover la educación digital y trabajar sobre el consentimiento, la privacidad y la responsabilidad al compartir contenidos.
Las familias, las instituciones educativas, las plataformas tecnológicas y la Justicia cumplen un papel importante en la prevención y el abordaje de estas situaciones.
La violencia digital no se limita a lo que ocurre detrás de una pantalla. Sus consecuencias pueden afectar la intimidad, la dignidad y la vida cotidiana de quienes la sufren.
El caso de las 50 alumnas de Lomas de Zamora demuestra la necesidad de comprender los riesgos de estas herramientas y de fortalecer los mecanismos de prevención y protección, especialmente cuando las víctimas son menores de edad.

