Ante la aparición de ballenas muertas en las costas de Puerto Madryn, el municipio elaboró un protocolo para establecer cómo deben retirarse y enterrarse los ejemplares. El documento contempla medidas de seguridad, controles ambientales y un predio municipal destinado a su disposición final.
La aparición de ballenas muertas en las costas de Puerto Madryn continúa generando preocupación. Durante las últimas semanas se registraron nuevos hallazgos en distintos sectores del Golfo Nuevo y, a los ballenatos encontrados desde el comienzo de la temporada, se sumaron ejemplares juveniles y adultos.
Frente a esta situación, la Municipalidad de Puerto Madryn, a través de la Secretaría de Ecología y Protección Ambiental, elaboró un protocolo técnico y operativo para la extracción y el enterramiento de ballenas.
El documento, al que accedió Infoaltoke, establece cómo deben realizarse los operativos, qué riesgos deben considerarse y cuáles son las condiciones necesarias para evitar consecuencias ambientales y sanitarias.
Uno de los puntos centrales es que no todas las ballenas pueden retirarse ni enterrarse de la misma manera. Cada caso requiere una evaluación particular.

¿A dónde llevan las ballenas que aparecen muertas?
Puerto Madryn cuenta con un predio municipal alejado de la zona urbana destinado al enterramiento de los ejemplares que pueden ser trasladados.
Sin embargo, no todas las ballenas pueden retirarse del lugar donde aparecen.
El tamaño del animal, su peso, el estado de descomposición, las mareas y las condiciones de acceso pueden dificultar o impedir el traslado.
En algunos casos, especialmente cuando se trata de ejemplares adultos de gran tamaño, puede ser necesario realizar el enterramiento en sectores costeros.
Esta alternativa solo puede aplicarse cuando las evaluaciones técnicas y ambientales lo permitan.
El protocolo establece que deben priorizarse terrenos fuera del alcance de las mareas altas y extraordinarias.
Además, deben evitarse sectores expuestos a erosión costera, escurrimientos de agua o posibles afectaciones de las napas subterráneas.
Qué hacen los equipos cuando encuentran una ballena muerta
Antes de iniciar cualquier operativo, los equipos intervinientes deben realizar una evaluación del ejemplar y del lugar donde fue encontrado.
El procedimiento incluye identificar la especie, registrar la ubicación geográfica, determinar las dimensiones aproximadas y evaluar el estado de descomposición.
También deben obtener fotografías y documentar las condiciones del entorno, las mareas y las posibilidades de acceso para la maquinaria.
Con esa información se determina si es posible trasladar el cuerpo o si debe evaluarse otra alternativa de disposición final.
Además, antes de comenzar los trabajos, deben analizarse los riesgos sanitarios y ambientales asociados a la manipulación del animal.
Un perímetro de seguridad de al menos 100 metros
Una de las principales medidas establecidas en el documento está relacionada con la seguridad de las personas.
Durante los operativos debe delimitarse un perímetro de seguridad mínimo de 100 metros, al que solamente podrá ingresar personal autorizado.
Esta distancia puede ampliarse cuando las condiciones de trabajo o los riesgos identificados lo requieran.
La medida busca evitar accidentes relacionados con el movimiento de maquinaria pesada y la manipulación de animales de gran tamaño.
También pretende reducir la exposición a fluidos, tejidos, gases y posibles agentes biológicos presentes durante la descomposición.
El personal debe utilizar elementos de protección adecuados y cumplir procedimientos de higiene y descontaminación.

Por qué puede ser peligroso manipular una ballena muerta
El protocolo advierte sobre los gases que pueden acumularse dentro del cuerpo de una ballena durante su descomposición.
Este proceso puede provocar una importante distensión corporal y generar riesgos de liberación brusca de gases y fluidos.
Por eso, está prohibido realizar perforaciones improvisadas o abrir los cadáveres sin personal capacitado.
Cuando sea necesario realizar una descompresión, deberá aplicarse un procedimiento específico, con especialistas y medidas de seguridad.
Estas disposiciones buscan proteger tanto a los trabajadores como a las personas que puedan encontrarse cerca del lugar.
Cómo se realiza el enterramiento de una ballena
El enterramiento requiere estudiar previamente las características del terreno y las dimensiones del ejemplar.
La fosa debe diseñarse teniendo en cuenta el tamaño del animal, la estabilidad del suelo y la profundidad de las napas subterráneas.
El protocolo contempla una cobertura de sedimentos de al menos un metro sobre el cuerpo y una separación mínima de un metro respecto del nivel máximo de la napa freática.
Sin embargo, aclara que no puede establecerse una profundidad universal para todos los casos.
Las dimensiones definitivas deben definirse mediante una evaluación técnica del lugar.
Además, no deben incorporarse cal, desinfectantes ni otros productos dentro de las fosas sin una justificación técnica y la correspondiente autorización ambiental.
Qué pasa con los líquidos que libera el animal
Durante la descomposición se generan líquidos conocidos como lixiviados.
El protocolo explica que este proceso forma parte del ciclo natural de nutrientes en los ecosistemas costeros.
Sin embargo, también advierte que deben evaluarse los posibles efectos sobre las aguas subterráneas, las fuentes de agua dulce y los sectores utilizados por la población.
En determinadas playas alejadas de las zonas urbanas, la incorporación de estos productos al ambiente marino no impide automáticamente un enterramiento.
No obstante, la decisión depende de que no existan riesgos sanitarios específicos ni impactos ambientales significativos.
Según las características del lugar, también pueden requerirse controles de suelo y agua.
Los lugares de enterramiento deberán ser controlados
El trabajo no termina cuando la ballena queda enterrada.
El protocolo establece que deben realizarse inspecciones posteriores para detectar hundimientos, erosión, exposición de restos o actividad de animales carroñeros.
Si aparecen alteraciones, deberán implementarse medidas correctivas.
Cuando los enterramientos se realicen en playas o sectores de acceso público, también deberá colocarse señalización preventiva.
Un detalle particular del documento es que los carteles no deben mencionar expresamente que hay una ballena enterrada.
El objetivo es evitar que las personas se acerquen por curiosidad y se expongan a posibles hundimientos o inestabilidad del terreno.
Además, cada intervención deberá quedar documentada mediante registros de ubicación, fotografías, autorizaciones y responsables.
Los sitios también tendrán que quedar georreferenciados para prevenir futuras excavaciones sobre esos sectores.
Continúa la investigación por la mortandad de ballenas
Mientras se organizan los operativos de retiro y enterramiento, los equipos científicos continúan investigando las causas de la mortandad de ballenas francas australes.
Durante octubre se registraron nuevos hallazgos en sectores como Playa Kaiser, Playa Paraná, la Curva del Indio y otras zonas costeras de Puerto Madryn.
Los especialistas realizan necropsias, toman muestras y desarrollan estudios microbiológicos para intentar determinar qué está ocurriendo.
Según informó la Secretaría de Ambiente de Chubut, en muestras de ballenatos analizadas previamente se detectó la bacteria Erysipelothrix rhusiopathiae, asociada a cuadros de septicemia.
Sin embargo, los ejemplares adultos encontrados posteriormente no presentaban, al momento de ese informe, signos preliminares que permitieran relacionar sus muertes con el mismo cuadro bacteriano.
Por eso, también se investigan posibles factores vinculados con la alimentación y la presencia de toxinas asociadas a fenómenos naturales como la marea roja.
Hasta el momento, no se estableció una única causa que explique todos los episodios de mortandad registrados durante la temporada.
Qué hacer si encontrás una ballena muerta en la costa
Ante el hallazgo de una ballena sin vida, las autoridades recomiendan no acercarse ni tocar el cuerpo.
También es importante mantener alejadas a las mascotas y respetar las delimitaciones establecidas por los equipos de trabajo.
Los hallazgos pueden informarse a la Dirección de Fauna y Flora Silvestre o a la Secretaría de Ambiente de Chubut, al teléfono 280-4670760.
La recomendación es permitir que intervengan los organismos especializados, tanto para preservar las condiciones necesarias para la investigación científica como para evitar posibles riesgos sanitarios.
Puerto Madryn enfrenta un doble desafío
La aparición de nuevos ejemplares muertos plantea dos tareas fundamentales.
Por un lado, avanzar en las investigaciones científicas para determinar las causas de la mortandad de ballenas francas australes.
Por otro, garantizar que los cuerpos sean retirados o enterrados de manera segura, con medidas que protejan a los trabajadores, a la población y al ambiente.
El nuevo protocolo municipal busca establecer criterios técnicos para estas intervenciones y evitar que cada operativo dependa de decisiones improvisadas.
Mientras continúan los estudios sobre las causas de las muertes, Puerto Madryn deberá sostener los operativos de disposición final y los controles ambientales en los sectores afectados.

