Avales cuestionados, personas fallecidas y una absolución: el fallo que abre interrogantes en Servicoop

La jueza María Alejandra Hernández absolvió a Germán Martinelli por el beneficio de la duda. Consideró que no se pudo demostrar que conociera la falsedad de los avales que presentó como apoderado de la Lista 55 Blanca. Sin embargo, durante el juicio hubo asociados que negaron haber firmado y aparecieron nombres de personas fallecidas. La pregunta que queda abierta es cómo llegaron esos datos a una presentación electoral.

El juicio por los avales utilizados para participar de las elecciones de delegados de Servicoop terminó este jueves con la absolución de Germán Darío Martinelli.

La jueza María Alejandra Hernández entendió que no existían elementos suficientes para demostrar, con el grado de certeza necesario para una condena, que Martinelli conociera la falsedad de las firmas cuestionadas.

Ese es el resultado judicial del proceso.

Sin embargo, el debate dejó expuestos otros elementos que abren una discusión diferente. Durante el juicio hubo asociados que aseguraron que no habían firmado los avales que aparecían a su nombre. Además, entre la documentación figuraban personas que habían fallecido antes de su presentación.

Por eso, más allá de la responsabilidad penal de Martinelli, queda un interrogante: ¿cómo llegaron esos nombres y esas firmas a las planillas utilizadas para intentar participar de una elección de Servicoop?

Qué ocurrió con los avales

La causa comenzó a partir de la documentación presentada para las elecciones de delegados de Servicoop de diciembre de 2024.

El 10 de diciembre de ese año, Martinelli presentó 32 hojas de avales correspondientes a la Lista N° 55 Blanca, de la cual era apoderado.

Esas planillas contenían nombres, DNI, números de asociados y firmas de personas que supuestamente respaldaban la presentación.

Posteriormente comenzaron a detectarse irregularidades.

Durante el juicio declararon asociados cuyos datos figuraban en las planillas. Según sostuvo la Fiscalía, algunos negaron haber firmado esos documentos y también manifestaron no conocer a Martinelli.

Pero apareció otro dato relevante: entre los avales había nombres atribuidos a personas que habían fallecido antes de la presentación.

Entre los casos incorporados a la investigación figuraban asociados fallecidos en 2019, 2022 y 2023.

De qué estaba acusado Martinelli

La fiscal general Ivana Berazategui acusó a Martinelli por el delito de uso de documento falso, contemplado en el artículo 296 del Código Penal.

La acusación no sostenía que Martinelli hubiera realizado personalmente las firmas.

El punto que debía probar la Fiscalía era otro: que había utilizado la documentación sabiendo que contenía firmas falsas.

Durante el juicio, Berazategui sostuvo que los testimonios permitían acreditar las irregularidades.

La defensa, en cambio, planteó que no existió dolo por parte de Martinelli ni perjuicio para la cooperativa.

Por qué la jueza decidió absolverlo

La jueza María Alejandra Hernández resolvió absolver a Martinelli.

Uno de los puntos centrales fue la falta de certeza respecto de lo que el acusado sabía al momento de presentar las planillas.

La magistrada consideró que podía existir la posibilidad de que Martinelli no conociera la falsedad de las firmas.

Además, tuvo en cuenta que durante la investigación no se realizó una pericia caligráfica que permitiera acreditar técnicamente la falsedad de las rúbricas cuestionadas.

Para la jueza, que los testigos hayan desconocido sus firmas no resultó suficiente, por sí solo, para demostrar que Martinelli sabía que la documentación era falsa.

Ante esa duda, aplicó el principio de in dubio pro reo, que establece que ante una duda razonable debe resolverse a favor del acusado.

De esta manera, Martinelli fue absuelto del delito que se le atribuía.

Una absolución y dos discusiones diferentes

El fallo obliga a separar dos cuestiones.

La primera es la responsabilidad penal de Martinelli.

Sobre ese punto, la Justicia resolvió que no existía prueba suficiente para condenarlo. Por lo tanto, fue absuelto.

Pero existe una segunda cuestión: qué ocurrió con la documentación presentada durante aquel proceso electoral.

Si asociados declararon que no firmaron los avales que aparecían a su nombre y existían datos correspondientes a personas fallecidas, queda pendiente explicar cómo esa información terminó incorporada a las planillas.

La absolución de Martinelli no responde necesariamente esa pregunta.

¿Quién puso esas firmas?

Ese es uno de los principales interrogantes que deja el caso.

¿Quién incorporó los datos de los asociados?

¿Cómo llegaron esas firmas a las planillas?

¿Quién recolectó cada aval?

¿Qué mecanismos existen para verificar que una persona efectivamente brindó su respaldo?

¿Y qué controles deberían aplicarse antes de aceptar la documentación necesaria para participar de una elección?

Las preguntas tienen relevancia porque los avales no son simplemente un requisito administrativo.

Representan el respaldo de asociados reales y forman parte del mecanismo que permite a una lista participar de un proceso electoral.

Por eso, si una persona aparece respaldando una candidatura y posteriormente asegura que nunca lo hizo, existe una irregularidad que merece una explicación.

El interrogante resulta todavía mayor cuando dentro de esa documentación aparecen datos atribuidos a personas que habían fallecido años antes.

Un debate que ahora excede a Martinelli

La absolución significa que Martinelli no fue declarado penalmente responsable por el delito que le atribuyó la Fiscalía.

Eso debe quedar claramente establecido.

Pero la sentencia tampoco permite concluir, por sí sola, que cada uno de los avales cuestionados fuera auténtico.

Lo que determinó la jueza fue que no se alcanzó la certeza necesaria para responsabilizar penalmente a Martinelli por conocer la falsedad de la documentación.

Por eso, el caso deja una discusión que excede al acusado.

Servicoop es una institución que presta servicios esenciales a miles de vecinos de Puerto Madryn. Sus procesos electorales determinan la representación de sus asociados.

En ese contexto, conocer quién respalda una lista y garantizar la autenticidad de esos avales forma parte de la transparencia del proceso.

La Justicia ya resolvió una cuestión: no encontró elementos suficientes para condenar a Martinelli.

Pero otra pregunta continúa abierta: si los asociados que declararon dijeron que no firmaron y entre los avales aparecieron personas fallecidas, ¿quién incorporó esas firmas y esos datos a las planillas?

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