La Prefectura Naval Argentina desplegó un amplio operativo de monitoreo para controlar el egreso de casi 200 buques pesqueros extranjeros que habían ingresado a la Zona Económica Exclusiva Argentina (ZEEA) en busca de refugio por el fuerte temporal en el Atlántico Sur.
Con la mejora de las condiciones meteorológicas, las embarcaciones comenzaron a abandonar de manera gradual las aguas jurisdiccionales argentinas para retomar sus actividades habituales en altamar.
Un operativo de vigilancia en tiempo real
La Autoridad Marítima mantiene un seguimiento permanente mediante el Sistema Guardacostas, una plataforma que permite monitorear en tiempo real la ubicación, velocidad y trayectoria de cada embarcación a través del sistema AIS de identificación automática.
Además, el control se complementa con imágenes satelitales de Radar de Apertura Sintética (SAR), provistas por la CONAE.
Esta tecnología permite detectar buques incluso en condiciones climáticas adversas o con baja visibilidad.

Patrullaje aéreo sobre el Atlántico Sur
El operativo también incluyó un patrullaje aéreo de largo alcance realizado con el avión PA-22 de la Prefectura Naval Argentina.
La aeronave despegó desde Comodoro Rivadavia y sobrevoló la zona donde permanecían las embarcaciones resguardadas.
Durante el vuelo, el personal verificó de manera visual y electrónica el desplazamiento seguro de la flota.
Una flota de múltiples países
Según se informó, el contingente monitoreado estuvo integrado por 193 embarcaciones, entre pesqueros y un buque frigorífico.
La flota incluía unidades de:
- China
- Corea del Sur
- Rusia
- España
- Vanuatu
- Tanzania
- Kenia
- Liberia

El temporal que obligó a buscar refugio
Los barcos habían ingresado a la ZEEA luego de que empresas y asociaciones pesqueras solicitaran autorización preventiva ante el fuerte temporal que afectó al Atlántico Sur durante los últimos días.
Mientras permanecieron dentro de aguas argentinas, las embarcaciones tuvieron prohibido realizar tareas de pesca o exploración.
Control marítimo y soberanía
Desde la Prefectura Naval Argentina destacaron que el operativo combina vigilancia satelital, tecnología de posicionamiento y medios aéreos para reforzar el control sobre los espacios marítimos argentinos.
El despliegue también apunta a garantizar la seguridad de la navegación y proteger los recursos naturales en una de las zonas más sensibles del Atlántico Sur.

