La Municipalidad de Puerto Madryn puso en marcha una nueva línea de trabajo dentro de las escuelas secundarias. Se trata del ciclo de talleres “Límites que Cuidan: el valor del NO”, una propuesta que apunta a acompañar a adolescentes en la construcción de herramientas de autocuidado y vínculos saludables.
El primer encuentro se realizó en la Escuela N° 750. A partir de allí, el programa se extenderá a distintas instituciones educativas de la ciudad.
Una propuesta que pone el foco en los adolescentes
Los talleres están dirigidos a estudiantes de nivel secundario. Buscan generar espacios de reflexión sobre situaciones cotidianas que atraviesan los jóvenes.
Entre los ejes que se trabajan se destacan:
- La construcción de la identidad
- El autocuidado
- La presión de pares
- El consentimiento
- La comunicación en los vínculos
La modalidad es participativa. Esto permite que los estudiantes puedan intercambiar experiencias y problematizar situaciones reales.

El valor de aprender a decir “no”
Uno de los conceptos centrales del ciclo es resignificar el “no”.
La propuesta plantea que poner límites no es un conflicto. Por el contrario, es una herramienta clave para el cuidado personal y la autonomía.
En ese sentido, los talleres trabajan sobre tres aspectos:
- Reconocer los propios límites
- Expresarlos de forma clara
- Respetar los límites de otras personas
Trabajo en las escuelas y articulación institucional
El programa es impulsado por la Subsecretaría de Niñez, Adolescencia y Familia. Se desarrolla en articulación con equipos directivos y docentes de cada institución.
Los encuentros están coordinados por equipos técnicos especializados, lo que permite abordar las temáticas desde una perspectiva integral.
La subsecretaria María Ayelén Diogo destacó la importancia de estos espacios. Señaló que acompañar a los adolescentes en esta etapa es clave para su desarrollo.

Prevención y formación continua
La iniciativa forma parte de una política sostenida de promoción y prevención.
Desde el área indicaron que estos talleres se integran a un programa más amplio de capacitación y trabajo comunitario. El objetivo es fortalecer redes institucionales y garantizar derechos.
Un enfoque que va más allá del aula
El desarrollo de este tipo de propuestas refleja un cambio en la mirada sobre la educación y el acompañamiento adolescente.
No se trata solo de contenidos académicos. También implica brindar herramientas para la vida cotidiana.
En ese marco, el trabajo sobre los límites, el consentimiento y los vínculos saludables aparece como un eje cada vez más necesario dentro de las escuelas.

