En una ciudad donde el mar no solo define el paisaje sino también la identidad, el regreso del Proyecto Náutico marca algo más que el inicio de una actividad deportiva: es la continuidad de una política pública que busca acercar a las nuevas generaciones a su entorno natural desde la experiencia directa.
La Municipalidad de Puerto Madryn puso en marcha una nueva edición de este programa, destinado a estudiantes de nivel primario, con el objetivo de que puedan conocer, practicar y apropiarse de distintas disciplinas náuticas en un contexto educativo.
Aprender desde la experiencia
El proyecto está dirigido a alumnos de 6º grado de la Escuela Nº 222 del barrio Perón, quienes participan semanalmente de actividades en el mar.
A través de esta propuesta, los estudiantes no solo incorporan conocimientos técnicos, sino que también desarrollan habilidades vinculadas al trabajo en equipo, la confianza y el respeto por el entorno natural.
La iniciativa se apoya en una idea central: aprender haciendo. Es decir, que el vínculo con el mar no sea teórico, sino vivido.

El mar como herramienta de inclusión
Más allá del deporte, el Proyecto Náutico tiene un fuerte componente social. Garantiza que chicos y chicas que muchas veces no tienen acceso a este tipo de actividades puedan experimentar el contacto con el mar, un recurso que forma parte de su propia ciudad.
En este sentido, el programa funciona como una herramienta de inclusión, ampliando oportunidades y generando experiencias que, de otro modo, no siempre están al alcance de todos.
Un trabajo articulado
Las actividades se desarrollan en la Escuela Náutica Municipal “El Potrero es el Mar”, ubicada en la Bajada Nº 9, y también en el Club Náutico Atlántico Sud, institución que acompaña el proyecto desde hace años.
Además, cuenta con el respaldo de la empresa Aluar, que colabora con el traslado de los estudiantes, un aspecto clave para garantizar la participación.
Esta articulación entre el Estado, instituciones deportivas y el sector privado permite sostener una propuesta que, con el tiempo, se consolidó como una política pública estable en la ciudad.

Más que deporte: identidad y pertenencia
En Puerto Madryn, el mar no es solo un atractivo turístico. Es parte de la vida cotidiana, de la historia y de la cultura local.
El Proyecto Náutico, en ese sentido, cumple un rol estratégico: construir desde la infancia una relación cercana, consciente y respetuosa con ese entorno.
Porque el objetivo no es únicamente formar deportistas, sino ciudadanos que comprendan el valor del lugar donde viven.
Una política que se sostiene en el tiempo
A lo largo de los años, esta iniciativa logró consolidarse como una propuesta educativa integral, que combina deporte, inclusión y formación.
Su continuidad no solo habla de una demanda sostenida, sino también de una decisión política de invertir en experiencias que impactan directamente en el desarrollo de niños y niñas.

