El reconocido sastre nacido en Dolavon murió a los 84 años en Mar de Ajó. Con más de siete décadas dedicadas al oficio, se hizo conocido por sus particulares trajes celestes y blancos, que lucía especialmente durante elecciones y fechas patrias.
Jorge Williams, reconocido sastre chubutense nacido en Dolavon, murió a los 84 años en Mar de Ajó, localidad donde residía desde hacía más de un año.
Durante más de siete décadas estuvo vinculado a la sastrería y construyó una identidad inconfundible alrededor de sus diseños. Sus trajes con los colores de la bandera argentina, acompañados muchas veces por una galera y una capa, terminaron convirtiéndolo en un personaje reconocido dentro y fuera de Chubut.
Una vida entre telas y agujas
Edmundo Jorge Williams nació el 6 de enero de 1942 en Dolavon y era descendiente de colonos galeses.
Su vínculo con la sastrería comenzó muy temprano. Cuando tenía 11 años, su padre lo llevó a un taller de Trelew para que aprendiera el oficio. A los 19 ya trabajaba profesionalmente como sastre, actividad a la que dedicaría gran parte de su vida.
Con el paso de los años, su trabajo lo llevó por distintos puntos de Argentina y también por Brasil y México. Además, desarrolló parte de su trayectoria en Buenos Aires, siempre manteniendo una impronta personal en sus diseños.
Los trajes que se convirtieron en su sello
A lo largo de su vida, Williams llegó a reunir alrededor de 200 trajes y 70 chalecos. Muchos fueron confeccionados utilizando retazos y telas descartadas que transformaba en prendas únicas.
Pero fueron especialmente sus diseños celestes y blancos los que terminaron convirtiéndose en su sello.
Durante las jornadas electorales solía presentarse vestido con los colores de la bandera argentina, muchas veces acompañado por una capa y una galera. Sus apariciones frente a las urnas se transformaron con el tiempo en una postal característica y permitieron que su figura trascendiera ampliamente el mundo de la sastrería.
Su vínculo permanente con Chubut
Aunque durante su trayectoria vivió y trabajó en diferentes lugares, Williams nunca perdió su relación con Chubut.
Regresaba habitualmente al Valle para visitar Dolavon, Trelew y otras localidades de la zona, donde conservaba vínculos, amistades y recuerdos de sus primeros años.
En marzo de 2026 realizó una de sus últimas visitas a la provincia. En aquella oportunidad contó que había regresado antes de instalarse definitivamente en Mar de Ajó y dejó una frase que hoy adquiere otro significado: “Vengo a despedirme, porque no sé si vuelvo más”.
Su historia quedó ligada a sus raíces chubutenses, a más de siete décadas de sastrería y a una particular manera de utilizar la vestimenta como forma de expresión.
“Ser libre es vestirse como uno quiere”, decía Jorge Williams, una frase que sintetizó una forma de vivir que convirtió en su sello personal.

