En apenas una semana, Carlos Gabriel Díaz pasó de ocupar un lugar visible en la discusión política de Chubut a quedar en el centro de una decisión judicial. El exdiputado, exconcejal de Puerto Madryn y actual presidente de la UCR local fue declarado en rebeldía este jueves 3 de septiembre y la Justicia ordenó su captura.
El escenario alrededor de Carlos Gabriel Díaz cambió por completo en cuestión de días.
Exdiputado provincial, exconcejal de Puerto Madryn y actual presidente del Comité Departamental de la Unión Cívica Radical, Díaz había recuperado durante los últimos meses un marcado protagonismo político.
Además, su nombre llegó a ser mencionado como posible reemplazante de Guillermo Espada James al frente del Instituto Provincial de la Vivienda y Desarrollo Urbano (IPVyDU). Sin embargo, esa eventual designación nunca fue confirmada oficialmente.
Este jueves 3 de septiembre, la situación dio un giro.
La jueza María Inés Bartels declaró en rebeldía a Carlos Gabriel Díaz y ordenó su captura después de que el dirigente radical no se presentara a una audiencia judicial para la cual, según la información difundida, había sido debidamente notificado.
Por qué ordenaron la captura de Carlos Díaz
La audiencia estaba relacionada con el cumplimiento de una suspensión del juicio a prueba —probation— que Díaz había obtenido en una causa por retención indebida vinculada a la empresa Harinas Patagónicas.
La probation había permitido suspender el avance del proceso durante un plazo de un año y seis meses, sujeto al cumplimiento de determinadas condiciones.
Entre ellas se encontraba una reparación económica que debía abonarse en cuotas.
Según se expuso durante la audiencia de este jueves, Díaz dejó de cumplir con esos pagos.
Por ese motivo, la parte acusadora solicitó que la probation fuera revocada y que el proceso penal continuara.
Díaz, sin embargo, no compareció a la audiencia. Ante esa situación, la magistrada resolvió declararlo en rebeldía y ordenar su captura para ponerlo a disposición de la Justicia.
De regreso al centro de la política
La resolución judicial adquiere otra dimensión por el momento político en el que se produce.
Díaz no se encontraba alejado de la actividad partidaria. Por el contrario, durante 2026 había regresado a un lugar de relevancia dentro del radicalismo de Puerto Madryn.
Con antecedentes como concejal de la ciudad y diputado provincial por la UCR, después de varios años de menor exposición volvió este año a la conducción partidaria.
En junio asumió formalmente como presidente del Comité Departamental de la UCR de Puerto Madryn, luego de una lista de consenso entre diferentes sectores internos.
El propio gobernador Ignacio Torres participó de aquella ceremonia.
Desde entonces, Díaz volvió a tener una participación activa dentro de la discusión partidaria. Además, defendió la continuidad del radicalismo dentro del frente político que actualmente gobierna Chubut.
Su participación en la interna de la UCR
Durante las últimas semanas, Díaz también tomó posición en la disputa por la conducción provincial del radicalismo.
Respaldó públicamente al intendente de Trelew, Gerardo Merino, frente a Sergio Guajardo y sostuvo la necesidad de mantener a la UCR dentro del esquema político que encabeza Torres.
Asimismo, planteó públicamente que el radicalismo se encontraba representado dentro del Gobierno provincial a través de diferentes cargos en la Vicegobernación, la Legislatura, ministerios, intendencias y concejos deliberantes.
La definición partidaria llegó el pasado sábado 29 de agosto en Esquel.
Del plenario radical a la orden de captura
Durante el plenario provincial de la UCR, Gerardo Merino se impuso por 40 votos contra 25 frente a Sergio Guajardo y quedó al frente del Comité Provincia.
Díaz había respaldado públicamente su candidatura.
Además, participó de la jornada y del posterior encuentro del sector ganador junto con dirigentes radicales y referentes del Gobierno provincial. Entre ellos estuvieron Ignacio Torres, Gerardo Merino, Gustavo Menna y autoridades nacionales de la UCR.
La imagen de aquel fin de semana contrasta con la situación conocida apenas cinco días después.
Díaz pasó de participar de uno de los encuentros políticos más importantes del radicalismo provincial y acompañar al sector que consiguió quedarse con la conducción partidaria a ser declarado en rebeldía y tener una orden de captura.
Su nombre también había aparecido para el IPVyDU
En paralelo a la interna radical, otro episodio había colocado nuevamente a Díaz en la discusión pública.
Tras la salida de Guillermo Espada James de la presidencia del Instituto Provincial de la Vivienda y Desarrollo Urbano, su nombre comenzó a circular entre los posibles reemplazantes.
La posibilidad nunca fue oficializada. Posteriormente, además, surgieron versiones desde el propio Gobierno provincial que descartaban su desembarco en el organismo.
Sin embargo, la mención generó interrogantes debido a los antecedentes empresariales y judiciales que ya comenzaban a conocerse públicamente.
Una causa anterior a las versiones sobre su llegada al Gobierno
La orden de captura conocida este jueves no corresponde a una causa iniciada recientemente.
Díaz había accedido a una suspensión del juicio a prueba por un plazo de un año y seis meses en una investigación por retención indebida vinculada a Harinas Patagónicas.
Como parte de ese beneficio debía cumplir determinadas condiciones, entre ellas una reparación económica mediante el pago de cuotas.
De acuerdo con lo planteado durante la audiencia, esos pagos dejaron de realizarse.
Precisamente por ese presunto incumplimiento se había convocado a la audiencia de este jueves.
Díaz no se presentó y, ante su ausencia, la jueza Bartels dispuso declararlo en rebeldía y ordenar su captura. Mientras tanto, la parte acusadora pidió que se revoque la probation y que el proceso penal continúe.
Harinas Patagónicas y otra denuncia
El conflicto relacionado con Harinas Patagónicas tiene, además, otro capítulo judicial.
En julio de 2025 se presentó otra denuncia penal que involucra a Díaz en su carácter de exsocio y exgerente de la firma.
Según hizo público el denunciante Rogelio Gastón Zanazzo, la presentación fue realizada ante el Ministerio Público Fiscal de Chubut y apunta a investigar presuntas irregularidades relacionadas con la administración de la empresa.
Entre los hechos denunciados aparecen supuestos cheques sin fondos, balances cuestionados, pasivos que no habrían sido informados y presuntas irregularidades societarias y patrimoniales.
Además, Zanazzo sostuvo públicamente que posteriormente recurrió a la Justicia Federal ante la falta de avances que, según su versión, observaba en la investigación provincial.
No obstante, resulta necesario diferenciar ambas situaciones.
La orden de captura dispuesta este jueves corresponde a la causa por retención indebida en la que Díaz había obtenido una probation y no a esta segunda denuncia.
Por otra parte, los hechos denunciados por Zanazzo constituyen acusaciones que deberán ser investigadas y determinadas judicialmente.
Los antecedentes financieros que quedaron bajo la lupa
Mientras circulaba la posibilidad de que Díaz desembarcara en el IPVyDU, también comenzó a conocerse información sobre su situación financiera.
Un informe crediticio fechado el 27 de agosto y atribuido al dirigente registraba un bajo nivel de solvencia, una obligación bancaria millonaria informada en situación de incobrabilidad y una importante cantidad de registros relacionados con cheques rechazados.
La documentación tomó relevancia pública porque apareció prácticamente al mismo tiempo que las versiones que ubicaban a Díaz como posible candidato para administrar un organismo provincial con responsabilidades sobre política habitacional y recursos públicos.
Sin embargo, esos datos deben analizarse dentro de su contexto. Un informe comercial o crediticio no determina por sí mismo la comisión de un delito.
Una semana que cambió por completo el escenario
La secuencia ocurrió en pocos días.
Carlos Díaz había regresado este año a un lugar importante dentro de la UCR. Asumió la presidencia del radicalismo de Puerto Madryn con la presencia del gobernador Ignacio Torres y posteriormente tomó posición en la disputa por la conducción provincial.
Además, respaldó al sector que finalmente se impuso y el sábado pasado participó en Esquel del encuentro posterior al plenario radical.
Al mismo tiempo, su nombre había circulado como posible funcionario provincial tras la salida de Guillermo Espada James del IPVyDU.
Mientras todo eso sucedía, Díaz tenía pendiente una audiencia judicial vinculada al cumplimiento de una probation.
Este jueves llegó la audiencia. Díaz no se presentó y la Justicia ordenó su captura.
La resolución no implica una condena por los demás hechos y denuncias vinculados con su trayectoria empresarial. Sin embargo, modifica sustancialmente el escenario político que se había construido alrededor de su figura durante las últimas semanas.
En apenas unos días, Díaz pasó de ocupar un lugar visible dentro del armado político del radicalismo chubutense y aparecer mencionado para integrar el Ejecutivo provincial a quedar nuevamente en el centro de la escena.
Esta vez, no por una candidatura ni por una interna partidaria, sino por una resolución judicial concreta: fue declarado en rebeldía y tiene una orden de captura para ser puesto a disposición de la Justicia.

